Orígenes del turismo activo en España | Sierra Nevada 1882
En 1882, Indalecio Ventura Sabatel impulsaba excursiones organizadas por Sierra Nevada, acompañado por los grandes conocedores de sus montañas: pastores, neveros y arrieros. Una historia pionera que anticipó algunas de las actividades que hoy conocemos como turismo activo.

Mucho antes de que existieran las empresas de turismo activo, los clubes de montaña modernos o las titulaciones profesionales de guías, Sierra Nevada ya era escenario de expediciones organizadas, ascensiones y actividades acompañadas por expertos conocedores del terreno.
La historia del turismo de montaña en España conserva un capítulo extraordinario en Andalucía.
En 1882, el granadino Indalecio Ventura Sabatel impulsaba excursiones organizadas por Sierra Nevada, una actividad que anticipaba algunos de los elementos fundamentales del turismo activo actual: planificación de itinerarios, conducción de grupos, conocimiento del entorno natural y organización de los recursos necesarios para afrontar una travesía.
Pero esta historia comenzó mucho antes.
Durante siglos, los pastores, neveros y arrieros de Sierra Nevada habían recorrido sus montañas, desarrollando un conocimiento del territorio que resultaría fundamental para los viajeros y excursionistas.
Aquellos hombres fueron los grandes conocedores de la alta montaña andaluza, mucho antes de que existiera la profesión de guía tal como hoy la conocemos.
Antonio Ponz y los guías de Sierra Nevada en 1754
Para comprender el origen de las actividades guiadas en Sierra Nevada debemos retroceder hasta el siglo XVIII.
En 1754, el ilustrado Antonio Ponz realizó una ascensión al Veleta que constituye uno de los testimonios escritos más antiguos conocidos de una subida a las grandes cumbres de Sierra Nevada.
Ponz recorrió aquellas montañas acompañado por guías, ayudantes y porteadores, personas que conocían el terreno y facilitaron su expedición.
Su relato también recoge la existencia de una cruz de madera en la zona de la cumbre, señal de que otros habían alcanzado aquellas alturas antes que él.
Esto nos recuerda algo importante: las montañas no fueron descubiertas por los primeros viajeros que escribieron sobre ellas.
Mucho antes, los habitantes de Sierra Nevada ya recorrían sus laderas y cumbres por motivos de trabajo, comunicación y aprovechamiento de los recursos naturales.
1882: comienzan las excursiones organizadas en Sierra Nevada
A finales del siglo XIX se produjo una transformación en la manera de acercarse a la montaña.
Las expediciones científicas y los viajes particulares comenzaron a convivir con una nueva actividad: las excursiones organizadas para grupos de personas interesadas en conocer las cumbres y disfrutar del paisaje.
En este contexto aparece una figura fundamental para la historia del montañismo andaluz: Indalecio Ventura Sabatel.
En 1882 dirigió una excursión colectiva a Sierra Nevada vinculada a la sociedad granadina El Fomento de las Artes.
La importancia de este acontecimiento radica en la organización de una actividad destinada a facilitar que otras personas pudieran descubrir la montaña.
No se trataba únicamente de subir a una cumbre. Se estaba desarrollando una forma organizada de acercar la montaña a otras personas.
Un concepto que, con las evidentes diferencias históricas, anticipaba algunos de los servicios que hoy ofrecen los guías de montaña y las empresas de turismo activo.
Indalecio Ventura Sabatel: un pionero del turismo de montaña en España
La figura de Indalecio Ventura Sabatel merece un lugar destacado en la historia del excursionismo español.
Su importancia no reside únicamente en las ascensiones que realizó, sino en su manera de entender la montaña como un espacio que podía abrirse a nuevos visitantes mediante actividades organizadas.
En una época en la que desplazarse hasta las grandes cumbres exigía varios días de marcha, preparación y una logística considerable, Ventura Sabatel promovió iniciativas destinadas a facilitar el acceso a Sierra Nevada.
Su visión iba más allá de conducir una excursión.
Contemplaba la mejora de los caminos, la construcción de refugios, la elaboración de planos y la preparación de personas capaces de acompañar a futuros excursionistas.
El historiador Manuel Titos Martínez ha estudiado estas iniciativas y su importancia en el nacimiento del excursionismo granadino.
Aquellos planteamientos recuerdan a los pilares sobre los que hoy se desarrollan las actividades profesionales de montaña.
Indalecio Ventura Sabatel fue, por tanto, uno de los grandes precursores del turismo de montaña organizado en Andalucía y una figura relevante en la historia del excursionismo español.
Su legado demuestra que Sierra Nevada ya contaba en el siglo XIX con iniciativas destinadas a organizar y promover actividades en el medio natural.
Los pastores, neveros y arrieros: los verdaderos conocedores de Sierra Nevada
Detrás de las grandes expediciones existían otros protagonistas cuyos nombres apenas aparecen en las crónicas.
Eran los habitantes de Sierra Nevada.
Pastores, neveros y arrieros acostumbrados a recorrer las grandes alturas, atravesar collados, transportar mercancías y trabajar en condiciones que los viajeros difícilmente podían imaginar.
Para aquellos hombres, la montaña no era una aventura ocasional. Era su medio de vida.
Los pastores recorrían las laderas y pastizales de altura con sus rebaños.
Los neveros ascendían hasta los ventisqueros para extraer nieve, conservarla y transportarla hacia las poblaciones.
Los arrieros recorrían caminos que comunicaban los pueblos y valles de Sierra Nevada, conduciendo caballerías cargadas con alimentos, herramientas y otros materiales.
Su experiencia les permitía conocer los pasos más adecuados, encontrar agua, identificar lugares de abrigo y reconocer los peligros de la montaña.
Cuando los viajeros comenzaron a adentrarse en Sierra Nevada, ese conocimiento resultó fundamental.
En muchas expediciones, los habitantes locales ejercían funciones de acompañamiento, orientación, transporte y apoyo.
Mucho antes de las titulaciones profesionales y las empresas de guías, Sierra Nevada ya contaba con personas experimentadas que ayudaban a otros a recorrer sus montañas.
Aquellos trabajadores forman parte de los antecedentes históricos de una profesión que hoy exige formación técnica, experiencia, conocimientos del medio y responsabilidad sobre la seguridad de los participantes.
La organización de excursiones: un antecedente del turismo activo actual
La actividad desarrollada en Sierra Nevada durante la segunda mitad del siglo XIX presenta numerosas similitudes con los servicios de montaña actuales.
Organizar una excursión exigía mucho más que conocer un camino.
Era necesario calcular las jornadas, estudiar los recorridos, organizar el transporte, prever los lugares de descanso y contar con personas experimentadas que pudieran conducir al grupo.
Las expediciones de varios días requerían coordinar recursos humanos y materiales en un territorio donde todavía no existían las infraestructuras turísticas que conocemos.
Ese paso de las excursiones particulares a las actividades organizadas para grupos constituye un antecedente del modelo actual de turismo activo.
Naturalmente, en 1882 no existía el concepto administrativo y empresarial de turismo activo tal como lo entendemos hoy.
Tampoco podemos equiparar directamente aquellas actividades con los servicios profesionales actuales, sujetos a una normativa, titulaciones, seguros y obligaciones específicas.
Sin embargo, la relación histórica es evidente.
La organización de excursiones, la conducción de grupos y el aprovechamiento recreativo del medio natural son elementos que han continuado evolucionando hasta nuestros días.
Por eso, Sierra Nevada constituye un escenario importante para estudiar los orígenes de las actividades de montaña organizadas en España.
Y la experiencia documentada de 1882 merece ser reconocida dentro de esa evolución.
Los primeros refugios y el desarrollo del excursionismo en Sierra Nevada
La organización de actividades también hizo evidente la necesidad de mejorar las infraestructuras de montaña.
En 1882, la sociedad El Fomento de las Artes, por iniciativa de Indalecio Ventura Sabatel, planteó la construcción de un refugio para facilitar las excursiones.
Años después, en 1891, Ventura Sabatel construyó un refugio circular en la zona de la Carihuela del Veleta, cuyos restos han sido estudiados por el historiador Manuel Titos Martínez.
Estas actuaciones reflejan una preocupación temprana por facilitar el acceso a las cumbres y ofrecer lugares de protección a quienes recorrían Sierra Nevada.
La montaña comenzaba a disponer de iniciativas dirigidas expresamente a los excursionistas.
Un paso importante en el desarrollo del turismo de montaña granadino.
De Indalecio Ventura Sabatel a los Diez Amigos Limited
La actividad excursionista continuó desarrollándose durante los últimos años del siglo XIX.
En 1898 se constituyó la sociedad montañera Diez Amigos Limited, una agrupación que desempeñó un papel importante en la consolidación del montañismo granadino.
Su aparición fue posterior a las excursiones organizadas por Ventura Sabatel en 1882, por lo que ambos acontecimientos deben distinguirse históricamente.
Los Diez Amigos Limited contribuyeron a mantener viva la afición por Sierra Nevada y a impulsar nuevas iniciativas.
En 1912, esta trayectoria tuvo continuidad con la creación de la Sociedad Sierra Nevada, que promovió el desarrollo de infraestructuras y refugios destinados a facilitar la actividad montañera.
Aquellas iniciativas ayudaron a consolidar una tradición montañera que ha llegado hasta nuestros días.
Sierra Nevada, más de un siglo de historia del turismo de montaña
Han transcurrido más de 140 años desde aquellas excursiones de 1882.
Hoy, miles de personas recorren Sierra Nevada mediante actividades organizadas de senderismo, montañismo, alpinismo y esquí de montaña.
Ascendemos al Mulhacén, atravesamos las laderas del Veleta y recorremos los grandes valles con materiales técnicos, sistemas de comunicación, formación especializada y medidas de seguridad que aquellos pioneros difícilmente podrían imaginar.
Pero existe algo que permanece.
La necesidad de conocer la montaña, preparar cada recorrido y confiar en la experiencia de quienes saben interpretar el terreno.
Los antiguos pastores, neveros y arrieros poseían un conocimiento extraordinario de Sierra Nevada.
Los organizadores de excursiones, como Indalecio Ventura Sabatel, contribuyeron a que otras personas pudieran descubrirla.
Y las sociedades montañeras posteriores continuaron desarrollando aquella tradición.
Cada etapa aportó nuevos conocimientos, recursos y formas de disfrutar de la naturaleza.
Actualmente, los guías de montaña profesionales y las empresas de turismo activo continúan desarrollando esa labor, incorporando formación técnica, prevención de riesgos, educación ambiental y criterios de seguridad.
La profesión ha evolucionado profundamente, pero conserva un vínculo con aquellos primeros acompañantes y organizadores de expediciones.
Recuperar nuestra historia también es valorar nuestra profesión
La historia de Sierra Nevada no se encuentra únicamente en sus grandes cumbres.
También está escrita en los caminos recorridos durante generaciones, en los refugios levantados para protegerse del frío y en las personas que dedicaron su vida a conocer estas montañas.
En los pastores que atravesaban sus collados.
En los neveros que trabajaban en las zonas más elevadas.
En los arrieros que transportaban mercancías por caminos difíciles.
En los viajeros que comenzaron a descubrir la belleza de sus paisajes.
Y en figuras como Indalecio Ventura Sabatel, que contribuyeron a organizar aquellas primeras actividades excursionistas.
Desde Escuela Sierra Nevada consideramos importante recuperar, estudiar y divulgar esta historia.
Porque conocer los orígenes de las actividades de montaña ayuda a comprender la evolución de una profesión que hoy desempeñan los guías y técnicos deportivos especializados.
Y porque Andalucía posee un patrimonio montañero extraordinario, tanto natural como humano, que merece ser reconocido.
La documentación histórica demuestra que en 1882 ya se organizaban excursiones periódicas en Sierra Nevada y que sus habitantes llevaban mucho tiempo ejerciendo labores de acompañamiento y orientación en la montaña.
Un legado que forma parte de la historia del excursionismo español y de los antecedentes del turismo activo actual.
La historia de nuestros guías no comenzó con las titulaciones modernas. Se construyó durante generaciones, caminando por las montañas.
Y en Sierra Nevada, esa historia merece seguir siendo contada.
👉 Lee aquí la historia completa de Los 10 Amigos Limited y los Guías de Montaña de 1882

